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* LOS RIESGOS DE LAS PISCINAS CON CLORO.


Nadar en una piscina puede constituir un detrimento para tu salud
Nadar en una piscina tratada con cloro puede aumentar las posibilidades de que un niño susceptible a las alergias y al asma desarrolle estos problemas.
El agua clorinada irrita las vías aéreas de los nadadores, ejerciendo un fuerte efecto acumulativo en el desarrollo del asma y las alergias respiratorias como la fiebre del heno y la rinitis alérgica.
Nadar es una forma absolutamente fenomenal de hacer ejercicio, sin mencionar que es un efectivo medio de relajación, pero hacerlo en una piscina tratada con cloro puede conducir a varios problemas de salud.
Tu cuerpo absorbe más cloro, y lo que es peor, más subproductos de la desinfección, nadando en una piscina clorada que los que absorbe bebiendo agua del grifo durante toda una semana. Los subproductos de la desinfección (SPDs) son mucho más peligros que el cloro. Se forman cuando el cloro del agua reacciona con la materia orgánica como la piel o el pelo.
Un tipo de estos SPDs, los trihalometanos (THMs), pueden encontrarse en grandes cantidades en las piscinas y en las aguas del grifo no filtradas. Estos subproductos químicos son un problema también porque flotan en el aire sobre el agua de la piscina, y además los respiras mientras que nadas.
Es esta combinación de cloro en el agua y los SPDs flotando en el aire la que llevó a los investigadores de este último estudio a la conclusión de que, en niños con sensibilidades alérgicas, nadar en piscinas cloradas aumentó significativamente la probabilidad de sufrir asma y alergias respiratorias.
El riesgo añadido era sustancial:
-         El riesgo de sufrir fiebre del heno era hasta 7 veces mayor en niños “sensibles” que nadaban en piscinas cloradas durante más de 100 horas.
-         El riesgo de rinitis alérgica era hasta 3,5 veces mayor en aquellos que nadaban en piscinas cloradas durante más de 1000 horas.
Cuanto mayor el tiempo de permanencia de los niños en el agua clorada, mayor el riesgo de asma y de alergias.
Los expertos estiman que muchas alergias y enfermedades del sistema inmune se han doblado, triplicado o incluso cuadriplicado en las últimas pocas décadas. El agua tratada con cloro es otra fuente potencialmente tóxica e importante a la que muchos niños están expuestos, y que hay que vigilar, especialmente si tu hijo es propenso a este tipo de problemas que se han encontrado en el estudio.
Otros cinco problemas que causa el cloro de las piscinas
El cloro es una sustancia química peligrosa cuando es absorbida por nuestro cuerpo o inhalada. El problema es que la mayoría de las piscinas públicas están sobrecargadas de cloro, ya que la gente que las mantiene, con buena intención piensan ellos, lo añaden en exceso para tener seguridad de que las bacterias y otros organismos son eliminados completamente.
Pero incluso hasta la piscina de tu jardín puede ser tóxica si la tratas con cloro.
Muchos estudios han señalado los riesgos asociados al cloro en el agua, algunos de los cuales son:
  • Los monitores de natación tenían un riesgo mayor del doble de sufrir frecuentemente sinusitis o inflamación de la garganta, y mayor del triple de tener resfriados crónicos, que los trabajadores de la piscina con menos exposición a la tricloramina, como los empleados del bar o los recepcionistas.
  • Comparados con la población general, los trabajadores de las piscinas con altos niveles de exposición tenían un riesgo del 40% mayor de desarrollar tirantez de pecho, y tenían más probabilidades (700%) de sufrir sofocamiento al andar.
  • El cloro en las piscinas supone un riesgo para las embarazadas de: aborto espontáneo, partos de fetos muertos y defectos congénitos.
  • Los SPDs pueden causar un debilitamiento del sistema inmune, disrupciones en el sistema nervioso central, daños en el sistema cardiovascular, mal funcionamiento del sistema renal y efectos dañinos en el sistema respiratorio.
  • En un estudio de 2007, los participantes que bebieron agua tratada con cloro tenían hasta un 35 % más de riesgo de cáncer de vejiga urinaria que aquellos que no la bebían, pero aquellos que nadaban en piscinas cloradas tenían un riesgo del 57 % más.
Una alternativa saludable a las piscinas con cloro
Si te encanta nadar pero quieres mantener tu salud lo mejor posible, te recomiendo sinceramente que evites las piscinas clorinadas o brominadas.
Es mejor nadar en el mar, si tienes acceso a él. El agua salada sirve en realidad para matar muchos de los parásitos que viven en tu piel, en tus vías nasales y alrededor de tus ojos. Nadar en agua salada también puede librar a tu sistema inmune de una parte significante de estrés y ayudarle a desintoxicar y equilibrar tu cuerpo. Además, nadar en el mar permite a tu cuerpo absorber muchos de los valiosos y beneficiosos minerales del agua salada.
Después del agua salada, un lago u otra fuente de agua natural es la mejor opción.
Si tu única opción es una piscina, encuentra un método de mantener tu piscina libre de bacterias, algas y otros organismos sin el uso de peligrosas sustancias químicas. Afortunadamente, existen varios tratamientos seguros en el mercado no tóxicos, como los que contienen bicarbonato sódico, por ejemplo. Otro método es una máquina que produzca ozono, el cual matará a los organismos mediante terapia oxidativa, pero sin ninguno de los riesgos para la salud del cloro.
Los riesgos del cloro y los SPDs fuera de la piscina




Debes saber que el cloro y los subproductos de la desinfección (SPDs) no sólo se pueden encontrar en las piscinas tratadas, también en el agua que sale de tu grifo, el agua que usas para ducharte o bañarte.
Los SPDs son unas 10.000 veces más tóxicos que el cloro, y de todas las toxinas que puede haber en tu agua del grifo, como el flúor,  restos de medicamentos o restos de fertilizantes químicos, los SPDs son absolutamente los más peligrosos.
Por desgracia, muy poca gente es consciente de esta tóxica amenaza, y aquéllos que sí lo son todavía no saben que no todos los sistemas de filtrado del agua con capaces de filtrar los SPDs. De hecho, no existe actualmente ningún sistema de filtrado doméstico que esté certificado para filtrar estas toxinas.
Si no entiendes este hecho, es totalmente imposible que hagas una sabia elección de un filtro del agua que usas para lavarte o para beber. Además, el engañoso marketing de la industria puede llevarte a elegir opciones que no te protegerán en realidad de estos riesgos.

Al elegir un filtro eficiente para tu ducha o el grifo de tu cocina, debes buscar aquellos que quiten el cloro junto con otros contaminantes, y no conformarte con otros que hagan menos que eso.

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