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* El origen de la ignorancia.




En un artículo anterior, Doble salto mental, traté de demostrar que la libertad está inherentemente ligada al saber. Metafóricamente, saber y libertad son como el día y la noche, el arriba y el abajo, el negro y el blanco, dos conceptos inseparables: cada uno es a la vez causa y efecto del otro concepto. Por un lado, los conocimientos son un potencial para la correcta orientación de los actos ejercidos pretendidamente desde la libre voluntad, tesis del artículo citado que se resume así: el saber es a la libertad lo que la ignorancia es a la esclavitud. Por otro lado, recordemos que un ser humano, al ser inexorablemente libre, se convierte en una persona con moralidad propia que le permite orientar su libre voluntad hacia tres posibles mundos: el mundo de los sentidos (este crápula sistema capitalista), el mundo de las ideas (haciendo honor al maestro Platón) y el mundo espiritual (entendida como la intersubjetividad kantiana).
…………Tenemos así los tres campos donde ejercer cada cual su propia libertad: somos libres de nuestras acciones en el mundo material, a saber, elegir nuestro estilo de vida y cómo vivirla; también somos libres de acceder al mundo del saber, y por ello es imperativo disfrutar de la máxima educación, ya sea familiar o académica, como certeramente aconsejó el científico alemán Einstein: “No consideres el estudio como un deber, sino como una oportunidad para penetrar en el maravilloso mundo del saber”; y por último, también somos libres de elegir nuestros actos morales en el mundo espiritual, entiéndase por este concepto nuestras relaciones familiares y sociales como ciudadanos de una comunidad en plena globalización que traspasa fronteras.
…………Tres mundos, el material, el intelectual y el espiritual, aquí diferenciados conceptualmente, pero que en la realidad del día a día están compleja, peligrosa e injustamente imbricados en un caos a tres bandas: en plena guerra económica entre la minoría de arriba y todos nosotros de abajo, en una tremenda desorientación religioso-moral y, paradójicamente, en una era efervescente del conocimiento científico. Tres mundos que Kant diferenció magistralmente a través de sus tres críticas.
…………Tras el Renacimiento surgió la edad de la razón o filosofía moderna, uno de cuyos máximos exponentes fue Kant. Con las tres críticas de Kant (Crítica de la razón puraCrítica de la razón práctica yCrítica del juicio), se produce una diferenciación de tres esferas: la ciencia, la moralidad y el arte. Con esta diferenciación, ya no había vuelta atrás. En el sincretismo mítico, la ciencia, la moralidad y el arte estaban todavía globalmente fusionadas. Por ejemplo: “una verdad” científica era verdadera solamente si encajaba en el dogma religioso. Con Kant, cada una de estas tres esferas se diferencia y se libera para desarrollar su propio potencial: en primer lugar, la esfera de la ciencia empírica trata con aquellos aspectos de la realidad que pueden ser investigados de forma relativamente “objetiva” y descritos en un lenguaje, es decir, verdades proposicionales y descriptivas; en segundo lugar, la esfera práctica o razón moral se refiere a cómo tú y yo podemos interactuar pragmáticamente e interrelacionarnos en términos de que tenemos algo en común, es decir, un entendimiento mutuo; y por último, la esfera del arte o juicio estético se refiere a cómo me expreso y qué es lo que expreso de mí, es decir, la profundidad del ‘yo’ individual: sinceridad y expresividad.
…………Son muchos los intelectuales postmodernos que han intentado la reunificación de estas tres esferas. La racionalidad produjo la diferenciación, y a la postmodernidad le toca el papel de la integración. Así fue como Habermas, con su obra Teoría de la acción comunicativa, intentó la integración de las tres esferas. El ser-en-el-mundo de Heidegger fue también otro intento. Foucault también trabajó en la misma línea de integración. Pensemos lo que pensemos de estos intelectuales, la cuestión es que todos han propuesto soluciones para la integración del ‘ello’ (ciencia), el ‘yo’ (el arte) y el ‘nosotros’ (la moral). La postracionalidad tiene la misión de ser una visión integradora, pero ha fracasado en su intento.
…………Lamentablemente, los conocimientos científicos y culturales acumulados por nuestra civilización no están al servicio de la misma humanidad, entendida como una noosfera que se cuida a sí misma, sino que sólo sirve a los intereses de una minoría de personas erigidas en una oligarquía que controla el mundo material (recursos, materias primas, alimentación, dinero, ciencia, educación, etcétera): todo lo que realmente genera la riqueza está en manos de una minoría plutocrática, y también las armas… En este sentido, en el artículo Doble salto mental he argumentado que el saber es poder, y en base a ello, la humanidad está sometida a una oligarquía que ejerce su poder mediante el acopio del saber para dominar el mundo entero. El cúmulo de todo el saber del pasado está inmerso social, tecnológica y sapiencialmente en nuestro modo de vida actual. Sin embargo, el advenimiento del conocimiento tecnológico y la emergencia de la noosfera en una sociedad de la información, ha devenido en El virus de la desinformación (véase mi artículo), propugnado por los intereses de poderosos ‘lobbies’ financieros y políticos. Las mentiras, mil veces repetidas, se han convertido en verdades para el común de los ciudadanos. Mediante este avasallamiento desde las esferas ideológica, económica, financiera y política al servicio de oscuros intereses, la percepción psicológica del ciudadano ha sufrido un reduccionismo, con lo cual, su pensamiento crítico ha sido amputado. Se ha construido así un conductismo al servicio del capitalismo o, dicho de otro modo, una moderna esclavitud al servicio del economicismo neoliberal erigido como pensamiento único.
…………Ahora se entiende mejor que el saber es a la libertad lo que la ignorancia es a la esclavitud. El gran litigio mundial es que la fundamental libertad está en manos de una minoría de personas, esclavizando así a la mayoría de todos nosotros. Y este es el verdadero trofeo en juego actualmente en el mundo: la libertad colectiva de la mayoría frente al libertinaje de una minoría oligarca, una guerra de libertades en toda regla. El conflicto entre libertades es el paradigma resultante de un postmodernismo que ha fragmentado a la colectividad y a los individuos, como explicaré a continuación.
…………Desde el primer Renacimiento humanístico, el saber y la libertad casi se puede decir que nacieron juntos para instalarse en la conciencia individual. Pero cuidado: históricamente, la moralidad, el saber científico y el poder político han estado en manos de la Iglesia y la burguesía ahora erigida en una oligarquía financiera. Jamás la noosfera ha sido dueña de su propio saber y libertad colectiva. La socialdemocracia es una burda farsa mediante la cual los imperialistas económicos han tenido esclavizada a la humanidad a través de instituciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio. El mundo está llegando a un extremo de estrés demasiado alto: declive ecológico, guerras por motivos económicos y recursos naturales, y también por los fundamentalismos religiosos. De hecho, ¿quién no sabe a estas alturas que la guerra de Irak ha sido un crimen contra la humanidad? Los imperialistas Busch y Blair, seguidos por su secuaz Aznar, lanzaron una guerra en nombre del pretendido terrorismo religioso. En medio de ese conflicto de intereses imperialistas de una minoría, principalmente los Estados Unidos y sus amigos sionistas, los pueblos del mundo entero están sufriendo todas las consecuencias. La libertad colectiva y la noosfera han sido secuestradas por una minoría oligarca que provoca guerras para sus propios fines imperialistas, y esta es la gran batalla que se está librando: conquistar la libertad para todos nosotros frente al poder de una minoría, como evidencia el ya famoso lema “Somos el noventa y nueve por ciento” de Occupy Wall Street.
…………Consecuentemente, la libertad de una minoría se ha convertido en un libertinaje, es decir, en un desenfreno en las obras y las palabras: el sistema capitalista no es la panacea que nos tratan de vender desde hace décadas, sino un medio de dominación y una continuación de la lucha de clases como certeramente postuló Marx (véase mi artículo Clase en sí” y “clase para sí”: la consciente r-evolución). El libertinaje de esa minoría oligarca tiene una actitud irrespetuosa con las leyes y la ética, abusando de su propia libertad con menoscabo de los demás. Así es como estos “listos”, por llamarlos de alguna manera, se adueñan de los tres mundos —material, cognitivo y moral— para esclavizar a la humanidad, y tener así a una gran masa de ignorantes que sigan sus dictámenes. Veamos a continuación cómo los poderes fácticos ejercen su dominio en los tres mundos citados, perpetuando así la inducción hacia la ignorancia colectiva.
…………En primer lugar, en el mundo material, los poderes fácticos controlan desde las materias primas a los alimentos y, cómo no, el dinero, quedando todo ello en manos de apenas unas doscientas empresas transnacionales supervisadas por una docena de familias al frente de los grandes bancos internacionales, una oligarquía financiera en toda regla. Con ello, esos amos del mundo tienen subyugada a la humanidad mediante la pobreza, la guerra, la esclavitud consumista, el ocio, la felicidad exclusivamente material, inhibiendo así todo pensamiento crítico alternativo al denominado pensamiento único neoliberal (véase todo ello en mis artículos Calendario Maya: ¿muerte y renacimiento de la humanidad? y Algo grande se está cociendo).
…………En virtud de lo anterior, dichos poderes fácticos consiguen fragmentar primeramente a la colectividad y seguidamente al individuo. La personalidad individual se diluye al perder la perspectiva temporal. Lo verdaderamente importante ahora es el culto al cuerpo y la libertad personal. Las personas son beneficiarias de la tecnología, pero se anula el verdadero valor de la razón y de las ciencias como motivo del progreso humano. También crece el desinterés político (la abstención es una cruda realidad que va en aumento) y, consecuentemente, se pierde la hegemonía del poder público, idiosincrasia de la democracia. Con ello, hay una pérdida de los idealismos, de la cultura del esfuerzo, quedando el subjetivismo (yo) atrapado en las redes de internet y anulando la ambición personal de superación.
…………Así, el ‘yo’ se ha convertido en un puro subjetivismo de la realidad. En la postmodernidad, nos dice el filósofo italiano Vattimo, ya no hay un pensamiento fuerte y metafísico de las cosmovisiones filosóficas acerca de las creencias verdaderas. Ahora, como argumenta en su obra, se impone El pensamiento débil, un nihilismo débil, un pasar despreocupado y, por consiguiente, alejado de la acritud existencial. Para Vattimo, las ideas de la postmodernidad y del pensamiento débil están estrechamente relacionadas con el desarrollo del escenario multimedia, posicionándose poderosamente en el nuevo esquema de valores y relaciones. Según Vattimo, nuestra sociedad influye en la construcción de la visión del mundo del sujeto desde sus inicios. Por un lado, abre caminos a la libertad y a la pluralidad pero, por el otro, se escapa de las visiones unitarias de la racional-modernidad y no hace posible integrar el ‘yo’ como una estructura única. Los intentos del sujeto de crear una sola estructura yoica basada en una sola identidad cultural es un fracaso que cae en la anormalidad clínica. En este sentido, la psicología postmoderna incluye el análisis de cómo los medios de comunicación estructuran y complementan el ‘yo’ fragmentado desde su formación en la infancia. Según Vattimo, la comunicación y los medios adquieren un carácter central en la postmodernidad. La abundancia de emisores continuos no aporta una visión unitaria que permita formar el ‘yo’ con una sola visión del mundo exterior, ni siquiera una visión contextualizada e independiente. Por el contrario, desde la psique postmoderna, el mundo de los medios sólo trae como consecuencia una mayor fragmentación yoica.
…………En segundo lugar, en el mundo intelectual, hay instalada una tremenda falacia cultural impuesta desde el poder por estos sádicos dictadores: el pensamiento único. El concepto de “pensamiento único” fue descrito por primera vez por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer en 1819 como aquel pensamiento que se sostiene a sí mismo, constituyendo una unidad lógica independiente sin tener que hacer referencia a otros componentes de un sistema de pensamiento. En 1964, el filósofo Herbert Marcuse describió un concepto similar que él denominó “pensamiento unidimensional”. Para Marcuse, este tipo de pensamiento es el resultante del “cierre del universo del discurso” impuesto por la clase política dominante y los medios suministradores de información de masas. El concepto es reintroducido en la última década por el sociólogo y periodista español Ignacio Ramonet, quien lo define partiendo de una idea de izquierda anticapitalista: “¿Qué es el pensamiento único? La traducción a términos ideológicos de pretensión universal de los intereses de un conjunto de fuerzas económicas, en especial las del capital internacional”. Según su opinión, el economicismo neoliberal se había erigido en el único pensamiento aceptable, monopolizando todos los foros académicos e intelectuales. O sea, una dictadura financiera impuesta desde dicho pensamiento único neoliberal y causante de la actual crisis ecológica y humanitaria, como proféticamente anticipó Marx.
…………En tercer lugar, respecto al mundo espiritual, la humanidad se halla esclava de los dogmas religiosos que conducen a un fanatismo extremo hasta el punto de causar guerras en nombre de una creencia. Históricamente, la religión ha sido muy negativa: ha promovido la esclavitud primero y la servidumbre después, y también ha sido cómplice de las dictaduras fascistas. El colmo de los colmos es que haya un Papa que colaboró con la dictadura Argentina al frente de la Iglesia católica.
…………Este es el panorama de los tres mundos —material, cognitivo y moral— presentes en nuestro finito planeta Tierra, el cual está siendo expoliado en  nombre del pretendido pensamiento único en complicidad con los dogmas religiosos. Cualquiera puede estar de acuerdo conmigo en que la educación y el saber son la tabla de salvación para todo país o persona (véase mi artículo Una mente maravillosa), pero ahora también para el mundo entero. Sin embargo, la educación, como se ha visto con la reciente LOMCE del ministro Wert, es un arma de destrucción masiva en manos de los apologetas del pensamiento único. Pretenden nuestra esclavitud mediante el sometimiento a la ignorancia y, de paso con ello, una ausencia de la genuina libertad. Los poderes fácticos quieren comprar nuestra libertad en nombre de la seguridad, una actitud fascista incubada en el seno del más radical capitalismo para seguir en el poder mediante La doctrina del «shock», como bien ha demostrado dicha obra de Naomi Klein.
…………Ahora se comprende mejor mi insistencia de que el saber es poder, y que el saber es la libertad lo que la ignorancia es a la esclavitud. El camino ascendente de la conciencia hacía la sabiduría sigue siendo el camino por desentrañar por cada uno de nosotros, pues el saber lleva a la libertad y la libertad lleva al saber, como he argumentado en el artículo Doble salto mental. Sin embargo, queda otro reto muy importante: establecer las reglas de juego en el tema de libertad, una suerte de desarrollo epistemológico que persigo a través de mis ensayos, pues nadie nos ha enseñado pedagógicamente a gestionar la libertad. La correcta gestión de la libertad debería ser una asignatura desde la tierna infancia. Nos inculcan muchos conocimientos, pero no cómo saber gestionarlos en libertad: hay una ausencia de “un mapa sociológico” de la realidad objetiva, así como de “un mapa psicológico” para interiorizar una correcta interpretación de dicha realidad del mundo. Y eso es así porque la libertad colectiva de la humanidad ha sido objeto de secuestro por los interesados poderes fácticos, quienes no tienen el más mínimo interés en que se sepa cómo ejercen un control mental de la población mediante una depurada psicología social a través de los medios de comunicación y el empoderamiento económico y político. Así, los ciudadanos carentes de un pensamiento crítico tienen todos los números para ser tratados como borregos ignorantes y expuestos a que otros dirijan sus vidas y destinos, en definitiva, sin una verdadera y genuina libertad individual.
…………Consecuentemente, si no podemos gestionar la libertad, tampoco podemos gestionar el genuino saber; recordemos la tesis apuntada al principio: el saber y la libertad son dos caras de la misma moneda. En la falta de libertad y de saber de todos nosotros, es decir, en la descoordinada ignorancia colectiva, descansa el poder de la oligarquía financiera dominante, y causante a la vez de la perpetuación de dicha ignorancia colectiva: la democracia representativa es una falsa libertad sustentada por un bipartidismo de conservadores y supuestos progresistas al servicio de los poderes financieros. Como ha quedado evidente en esta estafa global, que no crisis sistémica, hay una ausencia de una verdadera democracia participativa, es decir, la genuina sabiduría popular ejerciendo el poder ha sido secuestrada por los poderes fácticos. Esta ignorancia inducida se fundamenta sobre la tesis que vengo defendiendo: que “la ignorancia sea a la esclavitud” es el presupuesto que intentan perpetuar esos amos del mundo, haciendo verdad que “el saber sea a la libertad”, pero solamente para una exigua cúpula del poder piramidal conocida como el Club Bilderberg, reunida en el lujoso Grove Hotel de la localidad británica de Watford entre el seis y el nueve de junio pasado. En dicha reunión asisten aproximadamente las ciento treinta personas más influyentes del mundo: banqueros, políticos, miembros de la realeza, ‘hedge funds’ y dueños de los principales medios de comunicación, así como representantes de empresas de armamento, y todos ellos representan al 0,6 por ciento de la población mundial, que atesora casi el cuarenta por ciento de la riqueza del mundo. ¡Todo un gobierno mundial en la sombra que mueve los hilos del planeta!
…………Nos hemos creído seres libres dentro de este depredador sistema capitalista, cuando en realidad están manipulando nuestras vidas: la actual crisis globalizada es una estafa a la humanidad. Desde una cronología histórica, este artículo intenta explicitar el origen de la ignorancia colectiva e, inherentemente, las causas de la esclavitud de la humanidad. Sólo queda que cada cual contribuya con su granito de arena a desentrañar dicha madeja, y ello solamente puede llevarse a la práctica mediante el camino ascendente de la conciencia hacia la sabiduría. En cada uno de nosotros hay algo de ignorancia y también de saber: es conveniente eliminar la primera y potenciar la segunda; nos va en ello la libertad.
…………Ser sabio y libre ya no es sólo una opción, sino también una obligación de cada uno de nosotros. En palabras del poeta español Campoamor, “la libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe”. Y el deber más sagrado es ser responsable de la propia libertad para proseguir por el camino ascendente de la conciencia hacia la sabiduría o, dicho de otro modo, por el sendero del autoconocimiento. Saber o no saber es ahora una cuestión que recae en la conciencia de cada uno de nosotros, y que a su vez retroalimenta a la propia libertad.
…………Ahora sabemos de dónde proviene y cómo es manipulada nuestra ignorancia colectiva, cumpliendo así con el objetivo de este artículo. El político inglés Benjamín Disraeli nos avisó providencialmente: “Darse cuenta de que se es ignorante es un gran paso hacia el saber”. Saber o no saber, una profunda cuestión de la cual depende nuestra libertad individual pero también la colectiva.
…………Quien haya leído y comprendido todo lo expuesto en este largo artículo convendrá conmigo de que es un ejercicio que ha seguido un proceso psicológico emulando a la técnica mayéutica de Sócrates. La técnica interrogativa socrática ha sido sustituida aquí por una implícita complicidad entre el escritor y el lector, una especie de entrelazamiento cuántico del pensamiento que permite a dos personas intercambiar sus conocimientos, todo “un mundo de las ideas” que ya fuera planteado por Platón. En este sentido, es oportuno recordar un aforismo del filósofo estadounidense Emerson: “Los hombres grandes son aquellos que sienten que lo espiritual es más poderoso que cualquier fuerza material y que son las ideas las que rigen el mundo”. Como se ha visto anteriormente, estos tres mundos —material, cognitivo y espiritual— están subyugados al pensamiento único neoliberal y a los dogmas religiosos, imposibilitando así la integración de esas tres esferas. Kant fue consciente del peligro que entrañaba la diferenciación de estos tres mundos, como así lo expresó en su ensayo ¿Qué es la ilustración?, y así nos va, inmersos en plena ignorancia colectiva, como dejé entrever en mi artículo España, ¿un país de ignorantes?
…………Es importante saber el origen histórico, sociológico y psicológico de la ignorancia, como he tratado de evidenciar en este artículo y cuya sinopsis es la siguiente: el saber y la libertad de cada persona interactúa con el mundo material, el mundo de las ideas y el mundo espiritual. Estos tres mundos están en un permanente conflicto desde que fueron diferenciados de un modo filosófico por la genial racionalidad de Kant. Sin embargo, la postmodernidad ha fracasado en la integración de estas tres esferas, principalmente porque la libertad colectiva y personal ha sido secuestrada por los poderes fácticos que gobiernan desde la sombra. La libertad ha sido transformada en el libertinaje de una minoría (clase para sí) frente a la esclavitud de la gran mayoría (clase en sí), induciendo ello hacia una ignorancia colectiva y personal y, consecuentemente, en la disociación de la conciencia colectiva y la fragmentación yoica. En esa interrelación de la conciencia colectiva y las conciencias personales, el saber y la libertad han sufrido una mitosis conceptual al redefinirse así: el saber es a la libertad lo que la ignorancia es a la esclavitud. En tal divergencia entre sabios y libres e ignorantes y esclavos se abre la brecha para el camino ascendente de la conciencia hacia la sabiduría, un concepto que a estas alturas ya debería haber sido aprehendido cognitivamente por el lector. Por dicho sendero caminamos todos sin excepción, buscando la libertad y la felicidad en base a la búsqueda de la riqueza dineraria. Pero muchos han obviado que la auténtica riqueza es la racional, como bien demostró Kant, pero eminentemente más la espiritual. La libertad no puede hallarse persiguiendo las riquezas materiales sino sobre la base del genuino saber depositado en la riqueza intelectual que, a su vez, deberá ser vigilada por la correspondiente moralidad. Ser sabio y libre ya no es una elección sino una obligación para toda persona que haya entendido el fundamento epistemológico de este artículo.
…………Dicho binomio de saber y libertad está perfectamente representado por la figura de Richard Stallman, un programador estadounidense fundador del movimiento por el ‘software’ libre. Asimismo, el fundador de la Wikipedia, Jimmy Donal Wales, expresó así su motivación para la creación de una enciclopedia libre: “Imaginemos un mundo en que cada persona tiene el acceso libre y gratuito a la suma de todo el conocimiento humano. Es lo que estamos haciendo”. Estas dos figuras visionarias evidencian que el conocimiento sigue siendo el revulsivo para que la humanidad deje atrás la ignorancia. El exponencial crecimiento de la noosfera, gracias a internet y proyectos como Wikipedia y el ‘software’ libre, son un halo de esperanza para dejar atrás la mercantilización del conocimiento. El saber es la antesala de la libertad: solamente con más conocimiento podrá edificarse una sociedad más consciente de sí misma y, por tanto, más libre respecto al dominio de los plutócratas.
…………El corolario reflexivo por antonomasia de este artículo es reivindicar la importancia que hay que dar a los amantes del saber, es decir, a la filosofía, tan denostada en estos convulsos tiempos. La filosofía sigue siendo la única tabla de salvación que se sustenta a sí misma sobre el saber: solamente así podrá dirigirse la humanidad hacia la tan deseada felicidad. Como aseveró el filósofo griego Sócrates, “el saber es la parte principal de la felicidad”, pero esta cuestión será abordada en otro artículo. 


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